CEN Maná
Hebreos 3:7-15

Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: «Si ustedes oyen hoy Su voz, No endurezcan sus corazones, como en la provocación, Como en el día de la prueba en el desierto, Donde sus padres me tentaron y me pusieron a prueba, Y vieron Mis obras por cuarenta años. »Por lo cual Yo me disgusté con aquella generación, Y dije: “Siempre se desvían en su corazón, Y no han conocido Mis caminos”; Como juré en Mi ira: “No entrarán en Mi reposo” ». Tengan cuidado, hermanos, no sea que en alguno de ustedes haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo. Antes, exhórtense los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: «Hoy»; no sea que alguno de ustedes sea endurecido por el engaño del pecado. Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos firme hasta el fin el principio de nuestra seguridad. Por lo cual se dice: «Si ustedes oyen hoy Su voz, No endurezcan sus corazones, como en la provocación». — NBLA