Salmos 132:1-7
Acuérdate, Señor, de David, De toda su aflicción; De cómo juró al Señor, Y prometió al Poderoso de Jacob: «Ciertamente no entraré en mi casa, Ni en mi lecho me acostaré; No daré sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento, Hasta que halle un lugar para el Señor, Una morada para el Poderoso de Jacob». ¶Oímos de ella en Efrata; La hallamos en los campos de Jaar. Entremos a Sus moradas; Postrémonos ante el estrado de Sus pies. — NBLA