Eclesiastés 2:1-3
Entonces me dije: «Ven ahora, te probaré con el placer; diviértete». Y resultó que también esto era vanidad. Dije de la risa: «Es locura»; y del placer: «¿Qué logra esto?». Consideré en mi corazón estimular mi cuerpo con el vino, mientras mi corazón me guiaba con sabiduría, y echar mano de la insensatez, hasta que pudiera ver qué hay de bueno bajo el cielo que los hijos de los hombres hacen en los contados días de su vida. — NBLA