CEN Maná
Salmos 112:1-8

¡Aleluya! Cuán bienaventurado es el hombre que teme al Señor, Que mucho se deleita en Sus mandamientos. Poderosa en la tierra será su descendencia; La generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, Y su justicia permanece para siempre. Luz resplandece en las tinieblas para el que es recto; Él es clemente, compasivo y justo. Bien le va al hombre que se apiada y presta; Arreglará sus asuntos con juicio. Porque nunca será sacudido; Para siempre será recordado el justo. ¶No temerá recibir malas noticias; Su corazón está firme, confiado en el Señor. Su corazón está seguro, no temerá, Hasta que vea vencidos a sus adversarios. — NBLA