Entre el pórtico y el altar, Lloren los sacerdotes, ministros del Señor, Y digan: «Perdona, oh Señor, a Tu pueblo, Y no entregues Tu heredad al oprobio, A la burla entre las naciones. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: “Dónde está su Dios?” ». ¶Entonces el Señor se llenará de celo por Su tierra, Y tendrá piedad de Su pueblo. El Señor responderá a Su pueblo: «Yo les enviaré grano, vino nuevo y aceite, Y se saciarán de ello, Y nunca más los entregaré al oprobio entre las naciones. »Al ejército del norte lo alejaré de ustedes Y lo echaré a una tierra árida y desolada, Su vanguardia hacia el mar oriental, Y su retaguardia hacia el mar occidental. Y ascenderá su hedor y subirá su fetidez, Porque ha hecho cosas terribles». ¶No temas, oh tierra, regocíjate y alégrate, Porque el Señor ha hecho grandes cosas. No teman, bestias del campo, Porque los pastos del desierto han reverdecido, Porque el árbol ha dado su fruto, La higuera y la vid han producido en abundancia. Hijos de Sión, regocíjense Y alégrense en el Señor su Dios; Porque Él les ha dado la lluvia temprana para su vindicación, Y les ha hecho descender la lluvia, La lluvia temprana y la tardía como en el principio. Y las eras se llenarán de grano, Y las tinajas rebosarán de vino nuevo y de aceite virgen. «Entonces los compensaré por los años En que devoraban la langosta, El pulgón, el saltón y la oruga, Mi gran ejército, que envié contra ustedes. »Tendrán mucho que comer y se saciarán, Y alabarán el nombre del Señor su Dios, Que ha obrado maravillosamente con ustedes; Y nunca jamás será avergonzado Mi pueblo. »Y sabrán que en medio de Israel estoy Yo, Y que Yo soy el Señor su Dios Y no hay otro. Nunca jamás será avergonzado Mi pueblo. ¶»Y sucederá que después de esto, Derramaré Mi Espíritu sobre toda carne; Y sus hijos y sus hijas profetizarán, Sus ancianos soñarán sueños, Sus jóvenes verán visiones. — NBLA