«Vengan, volvamos al Señor. Pues Él nos ha desgarrado, pero nos sanará; Nos ha herido, pero nos vendará. »Nos dará vida después de dos días, Al tercer día nos levantará Y viviremos delante de Él. »Conozcamos, pues, esforcémonos por conocer al Señor. Su salida es tan cierta como la aurora, Y Él vendrá a nosotros como la lluvia, Como la lluvia de primavera que riega la tierra». ¶¿Qué haré contigo, Efraín? ¿Qué haré contigo, Judá? Porque la lealtad de ustedes es como nube matinal, Y como el rocío, que temprano desaparece. Por tanto los he despedazado por medio de los profetas, Los he matado con las palabras de Mi boca; Los juicios sobre ti son como la luz que sale. Porque me deleito más en la lealtad que en el sacrificio, Y en el conocimiento de Dios que en los holocaustos. — NBLA