CEN Maná
Romanos 9:22-26

¿Y qué, si Dios, aunque dispuesto a demostrar Su ira y hacer notorio Su poder, soportó con mucha paciencia a los vasos de ira preparados para destrucción? Lo hizo para dar a conocer las riquezas de Su gloria sobre los vasos de misericordia, que de antemano Él preparó para gloria, es decir, nosotros, a quienes también llamó, no solo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles. Como también dice en Oseas: «A los que no eran Mi pueblo, llamaré: “pueblo Mío”, Y a la que no era amada: “amada Mía”. »Y sucederá que en el lugar donde se les dijo: “Ustedes no son Mi pueblo”, Allí serán llamados hijos del Dios viviente». — NBLA